Odiar a alguien es sentir irritación por su simple existencia.
José Ortega y Gasset
Acabo de poner una cebolla en remojo junto al ordenador. Una cebolla blanca. Es la que mejor me ha caído de las tres que había en la bolsa. A ver si crece. La anterior, de una variedad morada, fue consumida por el agua de manera fulminante, en vez de crecer, se deshizo entera, se disolvió, y ahora el agua es morada. La cebolla representa el odio cerrado que siento por ti. Ya conoces la teoría de las capas superpuestas, explicada siempre a través de una cebolla, bueno, pues en todas mis capas estás tú.
Dos cosas, tú y el hecho de odiarte, porque no se me olvida que te has quedado con el cambio de cuarenta y ocho céntimos "cachocabrón".
Caracol Romera.
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